Octubre 2026

Ayudar a los alumnos a crear una meta para el estudio diario de las Escrituras.

Estimados maestros, gracias por todo lo que han hecho a lo largo del año por bendecir la vida de los jóvenes, estamos muy agradecidos por su esfuerzo y dedicación. Ya que estamos finalizando el año de seminario y nos encontramos en el último período de instituto, les agradecermos que se sirvan invitar a los alumnos a continuar estudiando las escrituras el resto del año para que puedan seguir profundizando su conversión a Jesucristo.

El ayudar a los alumnos a desarrollar el hábito de estudiar las Escrituras a diario permitirá al Señor enseñarles, fortalecerlos y dirigirlos de la manera que ellos necesiten. Usted puede ayudar a los alumnos a crear una meta diaria de las Escrituras. Puede hacer esto eficazmente al ayudar a los alumnos a hacer lo siguiente:

  • Comprender las bendiciones prometidas relacionadas con el estudio diario de las Escrituras.
  • Fijar metas de estudio diario de las Escrituras con espíritu de oración.
  • Decidir cuándo y dónde estudiar las Escrituras cada día.
  • Decidir el método de estudio de las Escrituras que se va a utilizar.

Esto se podría realizar al comienzo de un semestre y repasarlo, según sea necesario, para ayudar a los alumnos a seguir progresando.

Estos son algunos ejemplos de cómo podría ayudar a los alumnos a fijarse metas diarias de estudio de las Escrituras a medida que procuran estudiar cada día el libro de Escrituras del año en curso:

  • Pida a los alumnos que consideren qué bendiciones han recibido al estudiar las Escrituras diariamente.
  • Invite a los alumnos a escudriñar las Escrituras o los discursos de la conferencia general con el fin de descubrir las promesas en relación con las bendiciones que provienen de estudiar la palabra de Dios.
  • Recuérdele a los alumnos que, con espíritu de oración, fijen metas de estudio diario de las Escrituras. Pídales que busquen la guía del Señor en cuanto a lo que más necesitan y pregúnteles cómo creen que podrían mejorar con respecto a sus esfuerzos anteriores a medida que continúan aprendiendo y progresando.
  • Ayúdelos a fijarse una meta diaria con respecto al momento y al lugar de estudio, pidiéndoles que reflexionen sobre su rutina diaria actual. Invítelos a escoger un momento y un lugar para el estudio diario en el que puedan estar alertas, atentos y centrados.
  • Ayude a los alumnos a decidir cómo les gustaría estudiar el libro de Escrituras del año en curso. Pídales que consideren la posibilidad de aplicar diversos métodos de estudio. Invítelos a fijarse una meta específica, recordándoles que esas metas se pueden ajustar y adaptar a medida que avanzan.

Utilice una o más de las siguientes prácticas para mejorar su capacidad de ayudar a los alumnos a fijarse metas de estudio diario de las Escrituras:

  • Repase personalmente algunas de las bendiciones prometidas relacionadas con el estudio diario de las Escrituras. Estas pueden encontrarse en las Escrituras mismas o en los mensajes de los discursos de la conferencia general. Seleccione una de esas promesas para mencionársela a los alumnos cuando planee invitarlos a descubrir las promesas por sí mismos en una próxima lección.
  • Piense en cómo podría invitar a los alumnos a orar para fijar una meta de estudio diario de las Escrituras. Escriba una o dos preguntas que podría hacerles para ayudarlos a invitar al Señor cuando fijen metas.
  • Practique invitar a los alumnos a decidir el momento y el lugar de estudio diario de las Escrituras. Escriba una pregunta que podría hacerles para considerar el horario diario, el nivel de atención y la eliminación de distracciones.
  • Practique cómo ayudar a los alumnos a seleccionar un método de estudio de las Escrituras dándoles opciones y analizando los beneficios de cada una de esas opciones. Practique darles ejemplos de algunos de estos métodos a fin de que puedan darse cuenta de cómo pueden adaptar su estudio personal para satisfacer mejor sus necesidades a medida que procuran estudiar a diario el libro de Escrituras del año en curso.

Medite sobre lo que ha aprendido de esta experiencia. Tal vez podría anotar algunos de sus pensamientos en un diario de estudio. Considere las preguntas siguientes:

  • ¿Qué he hecho anteriormente para ayudar a los alumnos a fijar metas para el estudio de las Escrituras?
  • ¿Qué he aprendido a partir de esta experiencia que pueda mejorar mi capacidad para ayudarlos a fijar metas de estudio de las Escrituras?
  • ¿Cómo puedo ayudar a mis alumnos a ser constantes en su meta de estudio de las Escrituras?
  • Con espíritu de oración, repase las listas de asistencia de su clase teniendo en cuenta los ejemplos del modelo y las secciones de práctica de esta capacitación. Decida qué ejemplos ayudarán mejor a sus alumnos a crear una meta de estudio de las Escrituras. Utilizando uno de los ejemplos o uno propio, comience con un pequeño cambio que ayude a sus alumnos a desarrollar un buen hábito de estudio diario de las Escrituras. Fije un momento en el que pueda hacer un seguimiento constante para ver cómo va la meta y ayudarlos a revisarla, si fuera necesario.

2 comentarios

  1. Se q al ponernos metas nos ayuda a prepararnos más para el futuro y seguir el ejemplo de Jesucristo nos acerca para al padre celestial

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